Cuestiones sobre el convenio colectivo de trabajo

El convenio colectivo laboral plantea muchas cuestiones. Dos de ellas refieren a si continúa vigente luego de vencido el plazo fijado por las partes, y si una vez firmado, se extiende a todos los empleadores y trabajadores del sector que comprende el convenio.

Estos dos temas fueron objeto de análisis de mi reciente ponencia enviada al XI Congreso Regional Americano y XXI Jornadas Rioplatenses, (Córdoba, Argentina, setiembre de 2019).

La primera cuestión tiene una solución en la Ley uruguaya en el sentido de que si las partes nada pactan en un convenio colectivo a plazo, éste continúa vigente más allá del término acordado, y hasta que un nuevo convenio colectivo lo sustituya.

Esta norma fue cuestionada por la OIT realizando una recomendación a Uruguay para que la modifique, en tanto vulnera la libertad contractual de las partes. No se puede imponer una ultractividad (esto es, la vigencia de un convenio más allá del plazo) por vía de ley, porque el tema de la continuidad o no del convenio una vez vencido el plazo, es de exclusivo resorte de las partes.

Antes de esta norma, existía consenso en doctrina y jurisprudencia de que el convenio colectivo con un plazo determinado, vencía a su término, y no seguía vigente, salvo que las partes hubieran acordado lo contrario. La Ley cambia esta regla pacífica e impone de regla la vigencia del convenio más allá del plazo, salvo que las partes acuerden lo contrario.

Urge entonces modificar la Ley y establecer el principio inverso al de la Ley, esto es, que de regla el convenio colectivo vence en el término pactado, salvo que en el propio convenio las partes dispongan lo contrario.

La segunda cuestión refiere a los efectos subjetivos del convenio. La Ley uruguaya establece que si un convenio colectivo es firmado por las organizaciones más representativas de empleadores y trabajadores de un sector o sub sector de actividad económica, el mismo extiende sus efectos a todos (empleadores y trabajadores) que integren esta unidad de negociación, aun cuando no fueren afiliados a las organizaciones pactantes. Este efecto erga omnes tiene efectividad una vez que el convenio colectivo sea registrado y publicado.

En lo que refiere al efecto sobre los empleadores, la Ley nuevamente cambia una regla aceptada antes de la misma. Existía acuerdo que del lado de los empleadores, el convenio colectivo solo alcanzaba a las empresas afiliadas a la organización gremial pactante. Este es un cambio relevante a las reglas contractuales, y en particular a la relatividad de los contratos que reconoce el Código Civil, en cuanto establece que los efectos de los contratos no se pueden extender a terceros (en nuestro caso, los empleadores no afiliados a la organización de empleadores que acordó el convenio).

En cuanto a los trabajadores, la Ley mantuvo lo que la doctrina predominante pensaba, en el sentido de que el efecto subjetivo erga omnes se justifica porque los representantes de los trabajadores, asumen la defensa del interés colectivo de todos los trabajadores que integran la categoría alcanzada por el convenio, con independencia de si el trabajador es o no afiliado a la organización.

Esta posición debería tener como premisa que los representantes informaran al sindicato de los avances de la negociación en una asamblea, a la que pudieran asistir los trabajadores no afiliados. Esta garantía de democracia sindical es vital respetarla dado los efectos subjetivos expansivos que le da la norma hacia todos los trabajadores.

Comparto la ponencia donde desarrollo estos dos puntos.

Ponencia XI Congreso Regional Americano y XXI Jornadas Rioplatenses- Efectos y ultractividad de los convenios colectivos